Saad, el cirujano
Antes de confiarle tu cuerpo a un cirujano, hay algo que deberías conocer: quién está detrás de la bata.
Conóceme: al médico, al profesional y al ser humano que estará contigo en uno de los momentos más importantes de tu vida. Esta página no está para convencerte de nada. Está para que verifiques lo que digo ser, con los números que necesitas para hacerlo.
- Médico desde 1992. Cirujano plástico desde 2003. Son dos títulos distintos y once años de distancia.
- Me especialicé en Brasil, en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, y volví a Cali.
- Todo lo de esta página se puede comprobar, y abajo te digo dónde.
Si ya me comprobaste y quieres contarme tu caso, escríbeme.
Te respondemos el doctor o su equipo. Sin compromiso.
Dos títulos, con sus dos fechas
Me gradué de médico y cirujano en la Universidad del Cauca, en 1992. Me especialicé en cirugía plástica en 2003, en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo — Campinas y Sorocaba, con fecha del 28 de febrero de 2003.
Entre una cosa y la otra hay once años. Esa distancia explica más que las dos fechas juntas.
Desde febrero de 2003 volví a Cali y aquí me quedé: veintitrés años ejerciendo en la misma ciudad, completados en febrero de este año. No he cambiado de país ni de plaza buscando dónde me iba mejor. Y desde 2025 atiendo también en Pereira.
Dónde me formé como cirujano plástico
No me formé solo. Me formé en el Serviço «Linneu Mattos Silveira» de la PUC de São Paulo, y quien firma mi diploma de especialista es Hamilton Gonella.
Lo digo porque cambia lo que significa todo lo demás: la técnica que desarrollé no salió de la nada en un consultorio de Cali. Salió de una escuela, con nombre y con firma.
La técnica que desarrollé y su reconocimiento internacional
Se llama, entera, Técnica Quirúrgica Autóloga Mixta — colgajo superior, mastopexia Wise, injerto. Y le puse un apodo, que es como la conoce todo el mundo: «Plicatura en Puño», Closed Fist Surgical Technique en inglés.
El apodo describe la maniobra, no la operación. Abre la mano y mírala: el colgajo mide dos o tres centímetros. Ahora ciérrala. Al plegarse sobre sí mismo, ese mismo tejido alcanza ocho a doce centímetros. Cuatro veces más. De ahí sale el volumen que reemplaza al implante — de ti, no de una prótesis nueva.
Sirve para lo que más me piden: retirar los implantes sin quedar vacía.
Si es lo que buscas, escríbeme y lo miramos juntos.
En el ISAPS Olympiad World Congress 2025, en Singapur, presenté un estudio de cohorte retrospectivo sobre esta técnica. Obtuve el tercer lugar en comunicaciones orales sobre cirugía mamaria.
El certificado dice, literalmente: «Saad Barhoum Farai — Bronze Medal for the Oral Communication.»
Es una medalla de bronce, en una categoría concreta, en un congreso internacional. Ni más ni menos que eso.
Antes de ser cirujano plástico, trabajé en cuidados intensivos
Entre el título de médico y el de especialista trabajé cuatro años en cuidados intensivos.
No lo cuento como adorno del currículum. Lo cuento porque el 98 % de mis pacientes llega con miedo, y ese miedo se concentra en tres cosas: la cicatriz, el dolor y la anestesia. Las dos últimas no son sobre estética. Son sobre qué pasa si algo se complica.
Alguien que pasó cuatro años en cuidados intensivos antes de dedicarse a esto es exactamente quien quieres que esté ahí ese día. Es la parte de mi formación que no se ve, y que solo importa cuando hace falta.
Nuestro equipo
La cirugía plástica es mucho más que técnica. Es preparación, precisión y un equipo que comparte el mismo compromiso: la seguridad y el bienestar de cada paciente.
- Equipo humano. Profesionales capacitados y comprometidos.
- Seguridad. Protocolos rigurosos para cada procedimiento.
- Experiencia. Años de práctica quirúrgica que respaldan cada decisión.
- Enfoque humano. Escucha, empatía y respeto por cada historia.
Llevo veintitrés años operando con el mismo hermano al otro lado de la mesa.
El Dr. Salim Barhoum trabaja conmigo desde 2003. El manejo del dolor —durante la cirugía y después— es del anestesiólogo, y por eso llevo dos décadas trabajando con el mismo.
El equipo que vas a encontrar en el quirófano:
- Dr. Salim Barhoum, anestesiólogo. Administra y controla la anestesia, vigila tus signos vitales y te acompaña durante todo el procedimiento.
- Ginna Mancilla, asistente de cirugía. Prepara el entorno quirúrgico, coordina cada detalle y trabaja con el equipo para que tu cirugía sea segura, organizada y eficiente.
- Lorena García, instrumentadora quirúrgica. Prepara y organiza el instrumental, mantiene la técnica estéril y me asiste durante toda la intervención.
Hay además personal especializado en drenaje posquirúrgico, que es la parte del posoperatorio que más se nota y de la que menos se habla.
Cuidados intensivos por un lado y veintitrés años con el mismo equipo por el otro son el mismo argumento dicho dos veces: si algo se tuerce, aquí hay gente que ya ha estado ahí.
«Detrás de cada resultado hay un equipo que trabaja con excelencia y un propósito que va más allá de la cirugía: transformar vidas.»
Dónde te opero
Te veo en mi consultorio, en Cali, y te opero en una clínica. En el consultorio no hago ningún procedimiento, ni siquiera uno menor: es para la consulta, para explicarte todo con calma antes de que decidas.
Te opero en una clínica de cuarto nivel, con todos los servicios médicos: hospitalización, urgencias y cuidados intensivos. El quirófano está certificado por la Secretaría de Salud.
También opero en Pereira, en una clínica del mismo nivel.
Cómo comprobarme
No te pido que me creas. Te pido que lo mires.
La especialidad. En Colombia, cirugía plástica es una especialidad médica de mínimo cuatro años, certificada ante el Ministerio de Educación, y el cirujano tiene que estar inscrito en el RETHUS.
Dónde mirar. Hay dos sitios, y ninguno es mío:
- El RETHUS, el registro oficial del Ministerio de Salud. Se consulta con el número de documento, no con el nombre: el mío está impreso en los dos diplomas de arriba. Compruébalo aquí, en el RETHUS →
- La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, donde figuro como Miembro de Número. Ver mi ficha en la Sociedad →
Mi registro de prestador es 7600105110-01.
Y si alguien te dice que no hace falta que compruebes nada, ahí ya tienes tu respuesta.
Cuando lo hayas comprobado, cuéntame qué te pasa.
El siguiente paso
Si llegaste hasta aquí, ya sabes más de mí que de la mayoría de cirujanos que estás considerando.
Escríbeme y cuéntame qué te pasó. No hace falta que tengas nada decidido. La primera conversación no es sobre operar: es sobre entender qué tienes y qué se puede hacer con ello.