Retiro de biopolímeros
Te pusieron algo hace años.
Puede que te dijeran que era «ácido hialurónico», «colágeno», «un producto importado» o simplemente «un modelante». Ahora hay dolor, o endurecimiento, o el volumen se ha ido a un sitio donde no debería estar, y llevas tiempo sin encontrar a nadie que te diga con claridad qué tienes dentro y qué se puede hacer. Hace unos veinte años hubo en Colombia una explosión de aplicación de sustancias para aumentar los glúteos, y buena parte de aquellas sustancias eran biopolímeros. Han ocasionado un gran problema de salud, y muchas de las personas afectadas ni siquiera saben que se los aplicaron. Esta página no te va a prometer que se puede quitar todo. Yo mismo digo lo contrario, y esa frase está aquí abajo sin suavizar.
- No es cirugía estética: es reconstructiva.
- La inflamación que parece buen resultado es la enfermedad.
- No te puedo prometer retirarlo todo, y casi nunca es una sola cirugía.
Cuéntame qué te aplicaron y cuándo. Con eso empezamos.
Te respondemos el doctor o su equipo. Sin compromiso.
Empecemos por el nombre, porque el nombre ya es parte del engaño
«Biopolímero» suena a producto biológico, compatible, casi natural. Es un nombre mal dado. Detrás hay un producto sintético, casi siempre derivado del petróleo: siliconas líquidas o de grado no médico, aceites, o metacrilato, un producto de uso odontológico, para hacer moldes, que nunca debe inyectarse en una persona ni en un animal.
En su gran mayoría son un plástico, y como plástico, material alógeno, es incompatible con el cuerpo humano. Ninguna de estas sustancias debe usarse jamás con fines estéticos.
Y quién te lo puso también importa. Casi siempre son personas sin formación médica: ni médicos, ni especialistas en medicina estética. Eso tiene una consecuencia técnica que a mí me condiciona la cirugía: se inyecta a distintas profundidades y sin criterio anatómico, así que el daño interno es irregular y no hay un plano ordenado del que retirarlo después.
Lo que tienes tiene nombre
Se llama alogenosis iatrogénica.
Alogenosis, porque el material es ajeno a tu organismo. Iatrogénica, porque el daño lo causó otra persona. Está así, con esas palabras, en el documento que vas a firmar antes de operarte.
Lo digo porque esa palabra cambia la conversación: no fue una decisión tonta tuya. Alguien te inyectó algo que no debía inyectarte.
Y por la misma razón, esto no es un procedimiento estético: es un procedimiento reconstructivo.
Por qué te gustó al principio, y por qué eso era el problema
Al ser una sustancia extraña, tu organismo reacciona de inmediato con inflamación. En el glúteo esa inflamación hace algo muy concreto y muy rápido: la zona se pone tensa, se ve más redonda y aumenta de tamaño en el acto.
Y ese efecto gusta.
- Lo que muchas personas interpretaron como un buen resultado era el proceso inflamatorio.
No era volumen: era tu cuerpo defendiéndose. Y como el resultado inmediato era agradable, muchas se lo volvieron a aplicar.
Con el tiempo, esa misma reacción es la que trae el problema: tu sistema inmunitario reconoce el material como cuerpo extraño y lo va a rechazar siempre. De ahí el dolor, el endurecimiento, la deformidad, los abscesos y las infecciones. Y no solo en el sitio donde te lo pusieron: el daño es local y también sistémico, y puede afectar articulaciones a distancia u otros órganos.
Por qué no conviene esperar
No sabes cuándo te va a explotar el problema en tu cuerpo. Puede ser a los 5 años, a los 10 o a los 20.
Que hoy no te duela nada no significa que no esté pasando: la reacción empieza el primer día y avanza de forma progresiva. Por eso, cuando me preguntan cuándo hay que retirarlos, mi respuesta no cambia: el momento es ya. Cuanto antes se retiren, menor es el impacto acumulado. Y es preferible sacarlos cuando los síntomas están empezando, antes de que el material se endurezca.
Cómo lo hago
Primero, retirar. Sacar la mayor cantidad posible de sustancia, con un procedimiento ordenado y seguro. Retirarla es lo que detiene la reacción: mientras siga dentro, tu cuerpo sigue peleándose con ella. La única técnica que ha demostrado ser efectiva es la cirugía abierta, retirando el material en bloque.
Después, reconstruir. Devolverle a la zona una forma natural con el tejido que queda. Esto no es un extra: es la otra mitad de la cirugía. Quitar algo del cuerpo deja un vacío, y ese vacío también hay que resolverlo. En la misma cirugía reconstruyo solo con colgajos, rotando tejido vecino. El afinamiento con tu propia grasa (lipotransferencia) viene después, como mínimo a los 3 meses.
Y no es una sola cirugía. Lo que hacemos primero se llama, literalmente, «primer tiempo quirúrgico»: este procedimiento no se realiza como un acto único, sino consecutivo.
En lenguaje médico, por si quieres contrastarlo con tu cirujano Cirugía reconstructiva para la corrección parcial de la alogenosis iatrogénica. El objetivo declarado es la corrección parcial: no quedar absolutamente libre de biopolímeros, porque eso no es el objetivo alcanzable.
¿No sabes qué te pusieron ni cuándo? Con eso se empieza: cuéntame lo que recuerdes.
Dónde te opero
Te veo en mi consultorio, en Cali, y te opero en una clínica. En el consultorio no hago ningún procedimiento, ni siquiera uno menor: es para la consulta, para explicarte todo con calma antes de que decidas.
Te opero en una clínica de cuarto nivel, con todos los servicios médicos: hospitalización, urgencias y cuidados intensivos. El quirófano está certificado por la Secretaría de Salud.
También opero en Pereira, en una clínica del mismo nivel.
Lo que no te voy a prometer
Que salga todo. Retiro la mayor cantidad posible, y siempre va a quedar un defecto después de retirar estos productos. Si alguien te dice que te va a dejar como si nunca hubiera pasado nada, no te está describiendo esta cirugía.
Un porcentaje. Ni «entre un X y un Y por ciento». Qué proporción es realista en tu caso solo puedo decírtelo después de verte.
Que sea una sola vez. Ya te lo dije arriba: es consecutiva.
Y algo más, que prefiero decirte de una vez: estas sustancias migran. Se mueven por los vasos sanguíneos y por los linfáticos, y pueden comprometer tejidos, órganos o sistemas lejos de donde te las pusieron. No hay manera de determinar si pequeñas cantidades están alojadas en otra parte de tu cuerpo, y la cirugía tampoco evita migraciones futuras.
Y lo que esta cirugía no arregla: la piel que cuelga, las irregularidades del contorno, la celulitis, las estrías, los cambios de color de la piel y su envejecimiento. Están en la lista de lo que mi propio consentimiento excluye, y prefiero que lo sepas antes y no después.
«El mejor candidato para esta reconstrucción es quien busca la mejoría, no la perfección.» — de su consentimiento informado
Y qué riesgos tiene la cirugía
Todo esto está en el consentimiento que vas a firmar. Te lo cuento aquí, con calma y en tu casa, para que llegues a la consulta sabiendo qué preguntar.
Pueden aparecer sangrado y hematomas, acumulación de líquido o una infección, que a veces llega a tejidos profundos. Donde el material ya había dañado el tejido, algunas zonas de piel o de grasa pueden no cicatrizar bien y perderse (necrosis). También puede cambiar la sensibilidad de la zona, y las cicatrices pueden quedar anchas o visibles. Y los riesgos de cualquier cirugía, poco frecuentes: reacciones a medicamentos y a la anestesia, coágulos que llegan al pulmón y, en casos muy raros, complicaciones que pueden poner en riesgo la vida.
Si fumas, aumenta el riesgo de problemas de cicatrización y de pérdida de piel.
Si algo se complica. Puede hacer falta otra cirugía o tratamiento médico, y esos costos los asume la paciente.
Puede hacer falta otra cirugía o tratamiento médico, y esos costos los asume la paciente. En Colombia la seguridad social no cubre la cirugía estética ni sus complicaciones; por eso existen seguros específicos que cubren hasta 30 días de posoperatorio.
Si algo de esto te preocupa, es justo lo que hay que hablar antes de decidir — no después.
Antes de operarte
- La valoración.
Es una entrevista real: revisamos tus antecedentes y hay que reconstruir la historia de qué te aplicaron, cuándo, dónde y cuántas veces. Y si no lo sabes, también. No hace falta que llegues con un diagnóstico: se llega con la sospecha.
- Una resonancia magnética reciente.
A la consulta tienes que venir con una resonancia de, como máximo, 4 meses de antigüedad.
- Los exámenes de laboratorio
Para ver que todo esté en orden antes del procedimiento.
- Tus hábitos.
El tabaco afecta a la cicatrización.
Lo que necesito que me cuentes
Para valorarte de forma segura y recomendarte la mejor opción para tu caso, necesito conocer toda tu información:
- Cirugías anteriores, incluidos implantes o procedimientos previos.
- Medicamentos — todo lo que estés tomando, incluidas vitaminas y suplementos.
- Antecedentes médicos: enfermedades, alergias o condiciones importantes.
- Exámenes e historias clínicas. Si tienes resultados previos, tráelos a la consulta.
No hay información pequeña cuando hablamos de tu salud.
- No necesitas saber qué cirugía necesitas. Para eso estoy yo.
Lo que sí ayuda es que llegues sabiendo qué te incomoda y qué te gustaría lograr: con eso entiendo tus expectativas y te explico qué opciones existen en tu caso.
Pregúntame todo —el procedimiento, los riesgos, el tiempo de recuperación, los resultados que puedes esperar—. No hay preguntas irrelevantes. Si eres mayor de edad, puedes venir a la consulta con un acompañante, aunque no es necesario. Si eres menor de edad, tienes que venir con un acompañante de confianza.
Una cirugía no debe ser una decisión por impulso. Tómate el tiempo que necesites.
La recuperación
- Aquí prefiero dejar el hueco a la vista antes que rellenarlo.
Lo que sí puedo decirte: una cirugía programada necesita un posoperatorio programado —un sitio limpio y adecuado, alguien que te acompañe, alimentación equilibrada, mucha hidratación y cumplir recetas y controles—. El dolor se maneja de forma activa: hay un anestesiólogo del equipo dedicado a eso durante y después de la cirugía. Vas a quedar con drenes en los glúteos durante 10 días como mínimo. ¿Masajes de drenaje? Depende: si para reconstruir el glúteo te hago lipo, sí los vas a necesitar; si no hay lipo, no hacen falta. Y puedes sentarte al mes de la cirugía.
- Si vienes de fuera: mínimo un mes en la ciudad.
Es un mínimo: si puedes quedarte más, mejor. Cumplido ese tiempo, puedes volar a casa.
Preguntas frecuentes
«Doctor, ¿cuándo debo retirármelos?» El momento es ya.
El momento es ya. Desde el día en que se aplican y mientras sigan dentro, la reacción continúa.
No tengo ningún síntoma. ¿Puedo esperar? No.
No. La ausencia de síntomas no es ausencia de problema: puede aparecer a los 5, a los 10 o a los 20 años. Y es preferible sacarlos cuando los síntomas están empezando, antes de que el material se endurezca.
No estoy segura de qué me pusieron. ¿Puedo consultar igual? Sí.
Sí. Buena parte de lo que publico sobre esto va dirigido justamente a personas que no saben qué les aplicaron, o que ni siquiera saben que les aplicaron algo.
Me duelen las articulaciones y vivo cansada. ¿Eso mejora? Por lo general, la mejoría de esos síntomas a distancia se empieza a notar después de los 3 meses.
Por lo general, la mejoría de esos síntomas a distancia se empieza a notar después de los 3 meses.
¿Cuándo me puedo sentar? Al mes de la cirugía.
Al mes de la cirugía.
¿Se puede quitar todo? No.
No. Se retira la mayor cantidad posible, y siempre va a quedar un defecto. Cualquiera que te diga otra cosa te está vendiendo algo.
¿Puede hacerlo cualquier médico estético? No.
No. El retiro tiene que hacerlo siempre un especialista en cirugía plástica, con un procedimiento ordenado, seguro y con la técnica adecuada. En Colombia esta especialidad son mínimo cuatro años en universidades y hospitales universitarios, con certificación del Ministerio de Educación y registro en el RETHUS. El mío se puede comprobar, y te invito a hacerlo.
La información de esta página es educativa y no sustituye una valoración médica presencial. Ningún resultado está garantizado: lo que se puede lograr en tu caso y sus riesgos se hablan en consulta y constan en el consentimiento informado que se firma antes de operar.