Aumento de senos y pexia mamaria
«Tengo mucho miedo a que mi resultado no sea natural.»
Es, literalmente, la frase que más escucho en consulta. La segunda cosa que más veo es un error de partida: llegar preocupada solo por el tamaño, o llegar comparándose con una amiga. De eso trata esta página —qué se puede hacer y con qué criterio lo decido— y también de lo que no te puedo prometer.
- Si falta volumen, es un aumento. Si sobra caída, es una pexia — y un implante solo no la arregla.
- Muchos casos son las dos cosas, y eso se decide viéndote.
- No hace falta que llegues con la decisión tomada.
Cuéntame tu caso y te digo si lo tuyo es volumen, posición o las dos.
Te respondemos el doctor o su equipo. Sin compromiso.
Qué es
La mamoplastia de aumento es la cirugía que da forma y volumen a los senos con implantes. Se plantea cuando, por genética o por otros factores, el tamaño es inferior a lo habitual, y también después de etapas en las que la mama ha perdido volumen.
El implante se creó exactamente para eso. Y hay tres situaciones en las que lo considero indispensable, porque no tengo otro dispositivo que resuelva el problema: la atrofia severa de la glándula mamaria, el síndrome de Poland —una alteración congénita que deja una asimetría importante entre las dos mamas— y la reconstrucción después de un cáncer de mama. Son indicaciones médicas, no estéticas, y conviene que sepas que existen.
Sobre su seguridad te digo lo mismo que digo en cámara: los implantes mamarios son dispositivos médicos estudiados y avalados por las autoridades sanitarias —el Invima en Colombia, la FDA en Estados Unidos—. No son «el enemigo». Y no son una decisión irreversible: se ponen cuando hacen falta y se retiran cuando ya no los quieres.
Aumentar no es lo mismo que levantar
Es la distinción que más cuesta, y la que explico con más cuidado.
Pexia viene del latín y significa levantar. La pexia mamaria consiste en elevar la glándula y el complejo areola-pezón hasta la posición en la que estaban.
¿Por qué se pierde esa posición? Por las etapas hormonales de tu vida —el embarazo, el posparto, la lactancia— y por los cambios de peso: la piel se vuelve flácida, la mama se estira y desciende, y desciende con ella la areola.
La consecuencia práctica es esta: si tu problema es la caída, un implante solo no lo resuelve. La pexia puede hacerse con o sin implante, y eso lo decidimos en la consulta, tú y yo. Un aumento resuelve volumen. Una pexia resuelve posición. Muchos casos necesitan las dos cosas; algunos, solo una.
Un implante solo no arregla la caída.
Cómo elijo tu implante
Aquí está el trabajo real, y no es «una talla más».
Elijo cuatro cosas, no una: el tamaño, la forma, la consistencia y la proyección. Y esas cuatro las cruzo con tu peso, tu estatura y la forma de tu tórax.
Además te valoro de perfil. Eso casi nadie lo explica y es donde se decide si el resultado va a verse armónico: de perfil veo la proporción entre el tamaño de tus senos, el de tus glúteos y tu cintura. Cualquier desproporción entre las partes produce desarmonía, y aunque cada parte esté bien hecha, no se va a ver bonito.
Por eso la pregunta «¿qué tamaño me pongo?», tal como suele llegar, ya lleva dentro el error.
Si quieres saber qué implante encaja contigo, eso se decide mirando tu caso, no un catálogo.
Mándame tus dudas Por qué miro el conjunto y no solo la mama →
Por dónde entro y dónde queda el implante
Entro por una pequeña incisión en el borde inferior de la areola —una cicatriz que llamo «íntima»—, llego hasta el músculo pectoral mayor y lo levanto para crear el espacio donde alojo el implante. Así queda cubierto por el músculo, por el tejido mamario y por la piel. Prefiero esta vía porque no compromete los nervios ni la circulación de la mama, deja una cicatriz íntima y no forma queloides, a diferencia de la del pliegue de debajo del pecho o la de la axila.
Lo hago así por dos razones: favorece la recuperación y la forma final, e impide que el implante y la glándula mamaria interactúen.
Y te digo algo que otros no dicen: es una opción entre varias técnicas, y se aplica en casos seleccionados. Si en tu valoración te propongo otra vía de entrada, no es una rebaja: es que tu caso es otro.
Qué quiere decir «natural» cuando lo digo yo
No te voy a responder con adjetivos. Te respondo con tres cosas concretas.
- Primero
Opero siguiendo parámetros técnicos apoyados en las estructuras rígidas de tu cuerpo: el esqueleto y la musculatura. Si moldeo de acuerdo con ellas, el resultado se mantiene natural. Segundo, lo que modifico son tejidos blandos —grasa y piel— con técnicas que aplico caso por caso. Tercero, el posoperatorio y tus hábitos forman parte del resultado.
Puedes estar de acuerdo con ese marco o no. Lo que quiero es que sea comprobable y que te lo pueda explicar a la cara.
Dónde te opero
Te veo en mi consultorio, en Cali, y te opero en una clínica. En el consultorio no hago ningún procedimiento, ni siquiera uno menor: es para la consulta, para explicarte todo con calma antes de que decidas.
Te opero en una clínica de cuarto nivel, con todos los servicios médicos: hospitalización, urgencias y cuidados intensivos. El quirófano está certificado por la Secretaría de Salud.
También opero en Pereira, en una clínica del mismo nivel.
Lo que esta cirugía no hace
No te puedo garantizar el tamaño ni la apariencia final. No depende solo del implante: depende también de tu tejido mamario, que varía con tu peso y con tus influencias hormonales. Espero los mejores resultados. No los puedo garantizar.
Tus dos lados no son iguales, y nunca van a serlo. Ningún cuerpo es simétrico. Trabajo para que la diferencia no se note; no para que desaparezca, porque no puede.
Vas a tener cicatriz. Es una marca permanente en la piel y su resultado final se ve al año. Yo decido dónde la ubico y cómo la suturo. Lo que no gobierno es tu piel: el estado definitivo depende de tu colágeno, y eso es congénito y hereditario — no depende de la técnica ni del material de sutura. Si fumas, tu cicatriz va a ser peor, y eso no lo arregla ninguna técnica.
El implante no es para toda la vida. Es un producto sintético y sus materiales se desgastan. Los fabricantes de todas las marcas aconsejan plantear el cambio a partir de los diez años, y llegada esa fecha lo que te voy a pedir es una ecografía mamaria para ver en qué estado está. Si ya estás en ese punto, lo tuyo empieza aquí: cuándo toca cambiarlos.
Más grande no es mejor. He reoperado a una paciente de 21 años a la que, ocho meses después de su primer aumento con otro cirujano, la parte inferior de la mama se le había caído por el peso del implante. Elegir «lo más grande posible» no es una estrategia: es un problema aplazado.
Y el miedo que traes es el normal. Cerca del 98 % de mis pacientes llega con miedo, y no a la cirugía: a la cicatriz, al dolor y a la anestesia.
Y qué eventos adversos puede haber
Esto no está aquí para asustarte. Está porque es lo que firmas antes de entrar a quirófano, y prefiero que lo leas con calma antes de sentarte conmigo.
Del implante. El cuerpo siempre forma una cápsula de tejido alrededor del implante.
El cuerpo siempre forma una cápsula de tejido alrededor del implante. En algunos casos esa cápsula se endurece y lo aprieta, con molestia o dolor: es la contractura capsular, y tiene solución con cirugía. Y en un porcentaje mínimo de casos el cuerpo no tolera el material y hay que retirarlo.
Del posoperatorio. Después de la cirugía pueden aparecer hematomas por sangrado, acumulación de líquido alrededor del implante (seromas), secreción de leche acumulada por dentro o una infección, en la piel o alrededor del implante.
Después de la cirugía pueden aparecer hematomas por sangrado, acumulación de líquido alrededor del implante (seromas), secreción de leche acumulada por dentro o una infección, en la piel o alrededor del implante. Si pasa, puede hacer falta una o varias cirugías más, tratamiento médico, o las dos cosas.
De la vida después. Un golpe fuerte en el pecho —un accidente de tráfico, por ejemplo— puede romper un implante y causar un hematoma o una infección.
Un golpe fuerte en el pecho —un accidente de tráfico, por ejemplo— puede romper un implante y causar un hematoma o una infección. En ese caso hay que reparar la zona y retirar o cambiar el implante dañado.
Y los riesgos de cualquier cirugía , poco frecuentes: sangrado por problemas de coagulación; alteraciones en la circulación de la piel, que pueden dañar la areola, el pezón u otra zona del seno; alergias o reacciones a medicamentos o materiales; complicaciones de la anestesia; coágulos que llegan al pulmón y, en casos muy raros, complicaciones cardiorrespiratorias que pueden poner en riesgo la vida.
Poco frecuentes: sangrado por problemas de coagulación; alteraciones en la circulación de la piel, que pueden dañar la areola, el pezón u otra zona del seno; alergias o reacciones a medicamentos o materiales; complicaciones de la anestesia; coágulos que llegan al pulmón y, en casos muy raros, complicaciones cardiorrespiratorias que pueden poner en riesgo la vida.
Te lo cuento entero porque así está en mi consentimiento y porque toda cirugía, grande o pequeña, tiene riesgos.
Si algo de esto te frena, es justo lo que hay que hablar antes de decidir — no después.
Alternativas y procedimientos relacionados
- Cambio de implantes — si ya los llevas y toca revisarlos o sustituirlos.
- Explantación mamaria — retirarlos sin reponerlos, reconstruyendo forma y volumen con tus propios tejidos.
- Abdominoplastia — aparece a menudo dentro de un mismo plan quirúrgico junto a la cirugía mamaria.
- Glúteos y lipotransferencia — porque el criterio de proporción mira el conjunto de perfil, no la mama aislada.
- Quién es el Dr. Saad Barhoum — formación, certificación y registro, para que puedas comprobarlos.
Cómo te preparas
Toda cirugía tiene tres actos, y el primero es el preoperatorio: la entrevista conmigo, tus antecedentes, tus analíticas y una conversación honesta sobre expectativas y riesgos.
- 1 · La valoración.
Es donde se decide lo importante: si tu caso es de volumen, de posición o de las dos cosas, y qué implante encaja con tu cuerpo. Te valoro también de perfil. Llega con tus preguntas sobre cicatriz, tamaño y dolor: son los tres miedos que más escucho.
- 2 · Antecedentes y analíticas.
Antes de entrar al quirófano reviso que todo esté en orden.
- 3 · La comprobación que te toca a ti.
Verifica la formación, la certificación y el registro de quien te vaya a operar. A mí también. La cirugía plástica en Colombia es una especialidad médica de mínimo cuatro años, la certifica el Ministerio de Educación y el cirujano tiene que estar en el RETHUS.
Lo que necesito que me cuentes
Para valorarte de forma segura y recomendarte la mejor opción para tu caso, necesito conocer toda tu información:
- Cirugías anteriores, incluidos implantes o procedimientos previos.
- Medicamentos — todo lo que estés tomando, incluidas vitaminas y suplementos.
- Antecedentes médicos: enfermedades, alergias o condiciones importantes.
- Exámenes e historias clínicas. Si tienes resultados previos, tráelos a la consulta.
No hay información pequeña cuando hablamos de tu salud.
- No necesitas saber qué cirugía necesitas. Para eso estoy yo.
Lo que sí ayuda es que llegues sabiendo qué te incomoda y qué te gustaría lograr: con eso entiendo tus expectativas y te explico qué opciones existen en tu caso.
Pregúntame todo —el procedimiento, los riesgos, el tiempo de recuperación, los resultados que puedes esperar—. No hay preguntas irrelevantes. Si eres mayor de edad, puedes venir a la consulta con un acompañante, aunque no es necesario. Si eres menor de edad, tienes que venir con un acompañante de confianza.
Una cirugía no debe ser una decisión por impulso. Tómate el tiempo que necesites.
Cuándo vuelves a tu vida
- Si es un aumento sin pexia:
7 días de incapacidad, sin esfuerzo con los brazos.
- Los controles.
El primero a los 4 días, el segundo a los 8 y el retiro de puntos a los 15. Si quedan puntos por retirar, seguimos cada semana.
- Los primeros días.
Mi anestesiólogo está especializado en manejo del dolor y no solo durante la cirugía: también después. La cirugía de senos no requiere drenajes (masajes) posquirúrgicos para bajar la inflamación.
- Los primeros 20 días.
No conducir. En pexia añado: nada de movimientos bruscos con los brazos, no hacer fuerza, una baja de unos 15 días y, si vienes de otra ciudad, no viajar hasta cumplir los 20 días.
- El primer mes.
En cirugía de mama tras explantación, al mes se ha desinflamado alrededor del 70 % y el dolor es moderado.
- Hasta los tres meses.
El sujetador que te indique, durante tres meses. Sin fuerza y sin cargar peso. En el contexto de la pexia, el sol y las pesas entran a partir de los tres meses.
- Después.
El implante entra en tu calendario: a los diez años, ecografía mamaria.
- Y una parte es tuya.
El tercer acto de una cirugía es el posoperatorio, y ahí el trabajo lo haces tú: seguir las indicaciones, la alimentación, la hidratación, las recetas y los controles. Una cirugía no empieza en el cirujano: empieza con decisiones bien tomadas, y termina siguiendo bien las recomendaciones.
Preguntas frecuentes
¿Se va a notar que están operados? Es la que más me hacen.
Es la que más me hacen. Opero apoyándome en tus estructuras rígidas —esqueleto y musculatura—; lo que modifico son tejidos blandos, caso por caso; y tu posoperatorio, tu alimentación y tu ejercicio forman parte del resultado. Lo que no te puedo hacer es garantizarte un resultado concreto: esto es una obligación de medios, no de resultados.
¿Qué tamaño me pongo? Esa pregunta, formulada así, ya es uno de los dos errores que más veo.
Esa pregunta, formulada así, ya es uno de los dos errores que más veo. Elijo tamaño, forma, consistencia y proyección, y los cruzo con tu peso, tu estatura y la forma de tu tórax, mirándote también de perfil. El otro error es compararte con una amiga.
¿Necesito un aumento o un levantamiento? Depende de si tu problema es el volumen o la posición.
Depende de si tu problema es el volumen o la posición. La pexia eleva la glándula y el complejo areola-pezón. Puede hacerse con o sin implante: depende de lo que prefieras y de cuánto se haya atrofiado el tejido. Lo decidimos juntos en consulta.
¿Dónde queda la cicatriz? En mi técnica, en el borde inferior de la areola, no en el surco de debajo de la mama.
En mi técnica, en el borde inferior de la areola, no en el surco de debajo de la mama. Es una opción entre varias y se aplica en casos seleccionados. En cualquier caso la cicatriz es inevitable: lo que trabajo es dónde queda, cómo la suturo y cómo acompaño su evolución durante el año que tarda en definirse.
¿Son seguros? ¿Son para siempre? No recomiendo marcas: solo uso implantes con registro del Invima y, preferiblemente, con aval de la FDA y de la Comunidad Europea.
No recomiendo marcas: solo uso implantes con registro del Invima y, preferiblemente, con aval de la FDA y de la Comunidad Europea. Quien garantiza su calidad es el fabricante; el Invima certifica su idoneidad y su uso en Colombia, no yo. Para siempre no son: son un producto sintético que se desgasta, y a partir de los diez años toca plantear el cambio. Y si algún día decides no llevarlos más, retirarlos también es una opción.
¿Podré dar pecho? Sí.
Sí. El implante va detrás del músculo y la glándula mamaria queda intacta.
Si vienes desde fuera
Operarte en Cali no cambia la cirugía, pero sí cambia la planificación.
Si vienes de fuera: mínimo recomendado de 15 días en la ciudad. Si además te hago una pexia, el mínimo es de 20 días. Es un mínimo: si puedes quedarte más, mejor. Cumplido ese tiempo, puedes volar a casa.
Vuelos, documentación, alojamiento de recuperación, seguimiento a distancia y qué pasa si algo se complica cuando ya has vuelto: está en Tu viaje.
El siguiente paso
Si no tienes claro si lo tuyo es volumen, posición o las dos cosas, esa es exactamente la conversación que hay que tener antes de nada. Y no hace falta que llegues con la decisión tomada.
La información de esta página es educativa y no sustituye una valoración médica presencial. Ningún resultado está garantizado: lo que se puede lograr en tu caso y sus riesgos se hablan en consulta y constan en el consentimiento informado que se firma antes de operar.